jueves, 14 de enero de 2010

KATHIE DIANA, CON SANGRE ARTEMARCIALISTA...

Orgullosamente igualteca, la niña Kathie Diana, tiene 8 años de edad y cursa el tercer grado de primaria en la Escuela Andrés Figueroa de esta ciudad. A principios de este mes de Diciembre, recibió el grado de Cinta Negra en Tae Kwon Do Olímpico. En su haber, cuenta con logros en torneos a nivel estatal, regional y nacional. Cuando le preguntamos cuántas medallas ha conseguido en torneos, solo atina sonreír y negativamente mueve su cabeza para decirnos modestamente que no las ha contado.
Inició a practicar este arte marcial coreano a la edad de 3 años y fue precisamente al año siguiente cuando participó en un torneo nacional, el cual, ha considerado como su mayor reto, puesto que fue una competencia con 700 competidores, realizada en la Ciudad de México y en la que salió triunfante con dos medallas: “Tenía mucho miedo antes de que comenzara el torneo, le decía a mi papá que yo no quería hacer eso e incluso del temor hasta vomité” –recuerda la pequeña Kathie- “pero hoy, esa es la parte del Tae Kwon Do que más me apasiona; los torneos” –refiere nuestra entrevistada-
Al abordarla sobre su comportamiento en la escuela, Kathie nos comparte que no hace uso de ninguna habilidad en contra de sus compañeros. “Solo cuando me sujetan del cabello los niños; entonces, le digo a la maestra, y sí aún me siguen molestando, les pego en la panza”
¿Y de esa manera te respetan? No, -refiere la niña- pasan los días y vuelven a molestar.
¿De modo que a los niños les gusta que les pegues? Jajaja –ríe la niña- pero no les tiro patadas –aclara- porque podía lastimarlos y en Tae Kwon Do nos enseñan valores, como disciplina, humildad y respeto.
Kathie, ha conocido muchos lugares gracias a los torneos en los que ha competido, por ejemplo: El estado de México, D.F. Acapulco, Chilpancingo, Taxco, Ixtapa, Jojutla, Puente de Ixtla, Cuernavaca… “pero el lugar que más me ha gustada es Acapulco” –reitera nuestra amiga-
Para la pequeña artemarcialista, el papel de alumna e hija, se vinculan de alguna manera; puesto que su profesor es su propio papá, el instructor del club, profesor Genaro Jimenez Gatica, Cinta Negra 4° Dan. Él mismo nos detalla, que para su hija, no hay ninguna consideración en la clase, incluso se le exige lo doble; de manera que su esposa, la señora Blanca Erika, ha llegado a decirle: “ni parece que es tu hija en la clase”.
Al momento de la entrevista, la pequeña practica un poco y nos ofrece una breve pero sorprendente exhibición de lo que ha podido lograr en base a la perseverancia, así mismo; nos muestra algunas de sus medallas y trofeos que ha conseguido en diversos torneos. En la plática, deja ver que ella es como toda niña de su edad; le gusta la clase de computación, le encanta la música de Tatiana. El libro que más le gusta de su escuela, es el de su Estado de Guerrero; así como la película de Cenicienta. Y con alegría refiere que tiene una perrita “French poodle” a quien llama Camila”.
Por ahora, Kathie mantiene centrada su atención en su escuela, en donde tiene como mentora a la profesora Yesenia Galarza Castro; además de considerar la opción de viajar a un campamento en los próximos días, de parte de su club de Tae Kwon Do Olímpico, sin perder de vista una de sus máximas aspiraciones; integrarse al selectivo nacional de Tae Kwon Do Olímpico.



lunes, 9 de marzo de 2009

CARTA A MI HIJA.

Hija:
Mientras dormías, irrumpí en tu alcoba; contemplé tu rostro tan lleno de paz y ternura, descansabas con intensa calma. Incluso con mayor profundidad admiraba la gracia que el Señor dibujó en ti. No pude resistir acariciar tus manitas, al tiempo que decía " te quiero "... la dificultad por definir lo que significas en mi vida, excede a lo ordinario; quizá porque al hacerlo, limitaría la amplia concepción del amor que has despertado en mí. Te acabas de mover y me pareció ver que sonreías. Siento un sincero agradecimiento y también enorme responsabilidad, al saber lo mucho que dependes de mamá y de mí, pues eres un ser pequeño, indefenso e inocente.
Ahora, estoy meciendo tu cuna y observo los juguetitos que tanto te divierten. Es increíble; nunca imaginé que algún día viviría tal experiencia: " no quisiera que transcurra el tiempo, para tenerte siempre como mi niña hermosa, mi bebita ". Le pido al Señor, que me permita verte crecer. Que en todo momento nos tengamos uno al otro, junto a Mamá y al bebé. Pero aunque los años sigan su curso, tú serás en cada instante; " nuestra pequeña ". Que Dios Padre te bendiga hija; duerme... mañana te espera un día maravilloso, en el que volverás a jugar y a ser feliz con Papá y Mamá...

Con gratitud:
Tu Papá.

* Carta que le escribí a mi hija cuando tenía un año de edad; en ese entonces, me encontraba en Denver Colorado y mi hija residía en Iguala Gro. ( ahora tiene 5 años y 8 meses )

* Autor: Andrés Ortiz Pantaleón

jueves, 11 de diciembre de 2008

"YA NO ME PEGUES MAMITA"



Estoy debajo de la mesa desde hace ya muchos minutos;
todavía me seco las lágrimas y sigo encogidito.
Mi mamita me ha pegado otra vez igual que ayer;
y le decía hace un rato lo de siempre... lo que sé.


No me pegues mamacita ¿porqué no logras comprender?
Soy un niño y como sabes, no me puedo defender.
Tengo derecho a que mi personita respetes
y me des un buen ejemplo ¿o es que no lo adviertes?


¡Ya cállate! -me reprendías- y sentía más dolor;
yo quería que el cinto soltaras y no me miraras con rencor.
Ya no grites pues me asustas... y me duele el corazón;
por tus golpes mi piel arde, necesito de atención.


Ha pasado un gran momento y no puedo ni hablar;
la garganta se me cierra y no se cómo decir,
necesito de unos brazos y de muestras de amor,
un hogar donde no griten o me peguen como hoy.


"Ya no me pegues mamita" sé que estás afligida;
y que papá a veces por cansado, no te entrega una flor.
Soy tu hijo... el bebé que fue tu ilusión,
y un día al ser grande, no te guardaré rencor.

Mira mis brazos; tu peor golpe se me olvidó;
¡anda! ven a levantarme, abrázame por favor.
Cuéntame un cuento y apaga el televisor;
"buenas noches" me dirás al darme un beso o tal vez dos...

Pero ya no me pegues mamita...
Otra vez, ya no...
* Autor: Andrés Ortiz Pantaleón
* Publicado en el periódico Redes del Sur

sábado, 29 de noviembre de 2008

"LA JIRAFA YEYÉ"



Cierto día, el pequeño Juanito salió de paseo con sus papás, cuando iban en su carro sobre la carretera, vieron que una jirafa estaba enferma y recostada al píe de un árbol. Como los padres del niño Juanito se dieron cuenta que la jirafa no se podía levantar; llamaron a gente de un zoológico cercano, para que la llevaran con un veterinario, que es el doctor que cura a los animales.
Cuando la jirafa se alivió, los señores del zoológico decidieron que se quedaría con ellos y la iban a cuidar dándole sus alimentos.



Un día, Juanito y sus amigos fueron a visitar a la jirafa y le pusieron por nombre "yeyé" le llevaron dulces para que los probara, pero "yeyé" no quiso comer muchos dulces porque no quería volver a enfermarse. Así que por recomendación del señor que cuidaba a "yeyé" mejor le llevaron un plato grande para que pusieran su comida ahí, y lo colocarían en un lugar alto, puesto que las jirafas son enormes y tienen un cuello muy grande.
Desde entonces, cada domingo; Juanito y sus amigos visitan a la jirafa "yeyé" en el zoológico de su ciudad, y dicen que pronto la invitarán a un circo, para que sea la estrella principal.

* Autor: Andrés Ortiz Pantaleón